Entrevista a Adhis en LNE

Entrevista a Adhis en LNE

Adhis Molinas, primera becada de la Fundación Sara López Falcón en 2019, ya está graduada y trabajando: “Estoy muy agradecida”

La joven es también el primer caso de éxito de este programa de becas: graduada en Lenguas Modernas, trabaja para la multinacional DuPont

Adhis Molinas, a la izquierda, y Charo Falcón, en Rodríguez San Pedro.

Adhis Molinas, a la izquierda, y Charo Falcón, en Rodríguez San Pedro. / Ángel González

Hace cinco años Adhis Molinas había terminado su primer año de Universidad y contaba en las páginas de LA NUEVA ESPAÑA sentirse “tranquila” de poder haber iniciado sus estudios superiores con el amparo de una Fundación Sara López Falcón que por entonces comenzaba a caminar. Fue Molinas, de origen paraguayo y afincada desde niña en Asturias, la primera becada de la entidad gijonesa, que lleva más de un lustro apoyando a jóvenes con buenos expedientes académicos que necesiten apoyos extra para abordar sus carreras. Y Molinas es hoy, también, el primer caso de éxito de este programa de becas: está graduada en Lenguas Modernas y trabaja desde junio para la multinacional DuPont. “Hoy ya estoy independizada, bueno, compartiendo piso, y con un trabajo a jornada completa. Estoy contenta, muy agradecida, y empezando a comprender esto de la vida adulta”, cuenta entre risas la joven, de 24 años.

La fundación la lideran los gijoneses José Antonio López y Charo Falcón, padres de la joven que da nombre a la entidad y que falleció prematuramente en 2013. Sara acumuló en su carrera 30 matrículas de honor y 12 sobresalientes, en gran parte por su disciplina y su dedicación, pero también, a juicio de sus padres, porque tuvo la suerte de contar con un apoyo familiar que le permitió centrarse en sus estudios.

Tras su fallecimiento, López y Falcón quisieron por un lado rendirle homenaje y por otro darles esa oportunidad de apoyo que su hija tuvo a otros jóvenes que, con su misma dedicación y esfuerzo, no tuviesen esa red extra de tranquilidad. “Para mí esta beca fue algo más que el pago material de las matrículas; tuve un acompañamiento, un respaldo emocional. Pude tener, por ejemplo, profesores particulares cuando era necesario, para sacar certificaciones de idiomas, y pude hacer el Erasmus en Francia, que fue una oportunidad increíble”, cuenta la joven. “No es algo que tenga que hacerse en todos los casos, pero en el de Adhis ese Erasmus era importante para su formación”, aclara Falcón. Molinas se ha formado tanto en francés como en italiano.

Ya hace un lustro la por entonces estudiante decía estar bastante segura de haber elegido bien la carrera. Hoy se reafirma. “Al final se me pasó todo muy rápido y aprendí mucho, ya no solo en idiomas, sino en el contexto de sus culturas, que era algo que me interesaba mucho”, señala. En la fundación hay otros tres jóvenes becados y la fundación ha ayudado en algún momento a más de 20. “Adhis fue la primera en llegar y también la primera en independizarse, así que para nosotros es un caso especial; es como el ejemplo de que esta idea que teníamos funciona y que lo que pretendíamos hacer es posible”, razona Falcón.

La otra norma que ya se comentaba hace cinco años y que la fundación quiere mantener es que los veteranos ayuden a los recién llegados. Queda ahora Molinas “a disposición” de otros jóvenes de la fundación que en algún momento necesiten ayuda o busquen consejo. “Hasta ahora no ha sido necesario, pero nos conocemos y estamos en contacto entre nosotros”, cuenta la joven.

El siguiente proyecto: apoyos a jóvenes de Bolivia

La Fundación Sara López Falcón, además, iniciará ahora una nueva andadura en su hoja de ruta. La entidad explica que acaba de firmar un acuerdo de colaboración con Hombres Nuevos, una agrupación que trabaja en Bolivia con jóvenes sin recursos interesados en iniciar estudios universitarios. “Descubrimos la historia del obispo Nicolás Castellanos, que se había marchado para allá y se fue a dormir entre cartones. Nos contaron que por 400 euros puedes cubrir un año de estudios a un joven y nos parecía un dolor no participar de alguna manera”, cuenta Charo Falcón.

“Ahora estamos animando a la gente a participar de manera directa con esta idea, para apadrinar a estudiantes, y la fundación de allí nos mandará un seguimiento para que cada donante sepa cómo evoluciona el joven a quien está ayudando”, añade.